Argentina. Resumen gremial. “Tenemos que empoderar al movimiento obrero y la única manera de hacerlo es con huelga”/ La CTA Autónoma realiza su primer paro contra el «cogobierno» con el FMI ... (+info) - Resumen Latinoamericano

2022-07-02 09:23:55 By : Mr. Bon Zhu

Con información propia y de Mundo Gremial, Info Gremiales, Noticias Gremiales, Gremiales del Sur, Enfoque Sindical, Línea Sindical, Corriente Federal de Trabajadores, Canal Abierto, Conclusión, ANRed, Estado de Alerta, Agencia ACTA, y otras agencias.

El conflicto en Página 12: lucha salarial y reconocimiento gremial

Durante las últimas semanas fueron varios los días que el diario Página 12, perteneciente al Grupo Octubre, no salió a la calle. Muchos se preguntaron por qué: un repaso por el conflicto salarial y de representividad sindical que vive el periódico.

El diario Página 12 vivió varias etapas de conflictos laborales, con una histórica lucha por la representación sindical con la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA). Cuando la dirección del periódico la ejercían Jorge Prim, Hugo Soriano y Ernesto Tiffenberg, se conformó la Asamblea de Trabajadores de Página 12 en rechazo a la conducción de la UTPBA y sus negociaciones paritarias.

Luego la Asamblea se unión al reciente Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) y con la venta y anexión del diario al Grupo Octubre, el conflicto continuó. El traspaso incluyo una “restructuración” del medio, que la Asamblea, en muchos casos, denunció como un ajuste con retiros voluntarios y eliminación de suplementos, en un contexto nacional, durante el gobierno de Mauricio Macri, de pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

Actualmente, el conflicto recrudeció a raíz de la continuidad, y hasta profundización, de esa pérdida, en un contexto de inflación que golpea fuertemente y de manera central en la canasta básica alimentaria.

Por este motivo la conducción de la Asamblea, referenciada en el Sipreba, inició por resolución de los trabajadores un plan de lucha el 28 de abril, que sigue hasta hoy. El mismo incluyó paros y hubo días en los que el diario nacional no salió a la venta en su tradicional formato papel.

En el acta de la Comisión Gremial Interna SiPreBA, fechada ese día, se describe el escenario complejo de los trabajadores, que también incluye una precarización laboral encubierta dentro de la estructura del Grupo Octubre y por fuera de los convenios de prensa.

“Desde los primeros meses de 2016, cuando el Grupo Octubre conducido por Víctor Santa María compró Página/12, nuestros sueldos sufrieron una brutal depreciación”, comienza relatando el comunicado. “El castigo al bolsillo de los trabajadores que caracterizó al gobierno de Mauricio Macri se vio agravado en nuestro gremio por las sucesivas paritarias a la baja que Clarín, La Nación, Perfil y demás miembros de AEDBA le impusieron al sello de goma que conserva la personería gremial de nuestra actividad”.

Luego detalla la pérdida de poder adquisitivo: “El salario de un redactor de Página/12 que en 2016 estaba 42 puntos por encima de la canasta básica total, seis años después está 25 puntos, pero por debajo, es decir 25 puntos debajo de la línea de pobreza que fija el INDEC para una familia de cuatro personas”. Y explica el proceso de precarización laboral que se vive en el periódico: “Peor aún es la situación de redactoras/es y editoras/es de la web que Página/12 no reconoce como trabajadoras/es de prensa, registra como “administrativas/os” de la Fundación Octubre, afilia compulsivamente a un sindicato ajeno a su actividad (Utedyc) y ni siquiera les respeta el convenio que les impone por la fuerza”.

“Completan el cuadro de precarización un ejército de mal llamados “colaboradores permanentes”, que son en los hechos redactores precarizados obligados a trabajar a destajo, sin derechos laborales básicos (estabilidad, vacaciones, licencias, etc.) y con ingresos por debajo de la línea de indigencia”, remarca el comunicado de Sipreba.

Concluye relatando que “más castigados aún son los compañeros/as obligados a facturar, a quienes el Grupo Octubre considera “proveedores externos” pese que curiosamente proveen notas y fotos de prensa, el insumo sin el cual no existiría el diario”.

Si bien el diario volvió a salir, el conflicto sindical y laboral está latente. “Menos libros sobre Perón y más peronismo”, cierra el comunicado, con una frase que queda sobrevolando en un periódico que históricamente tuvo una visión contrahegemónica de los conflictos, por ejemplo, de los trabajadores.

Brian Emanuel «Mechi» Cantero, joven de 23 años, perdió su vida el 24 de octubre de 2018 en la fábrica papelera Sein y Cía del partido bonaerense de Florencio Varela, cuando lo mandaron a engrasar una máquina que no estaba apta para su funcionamiento. No había recibido la capacitación técnica adecuada y la empresa no contaba con las normas mínimas de seguridad e higiene. Su nombre pasó a engrosar los registros de asesinatos laborales en Argentina. Este martes 24 de mayo debía comenzar el juicio en el departamento judicial de Quilmes, pero la jueza Carolina Migrone decidió suspenderlo nuevamente hasta nuevo aviso, debido a que Antonio Alberto López, jefe de planta de la papalera y uno de los tres imputados en la causa se encontraría internado en terapia intensiva, informaron desde la campaña Justicia por Mechi Cantero. «Este martes 24 se cumplen tres años y siete meses de lo sucedido y el juicio se ha suspendido dos veces. Acá los que siguen ganando tiempo son los responsables. Estaremos igualmente movilizándonos desde la estación de Quilmes hasta el juzgado a las 10», anunciaron. Por ANRed.

El inicio del juicio oral y las audiencias del mismo estaban previstas que se desarrollen los días martes 24, jueves 26 y viernes 27 de mayo desde las 10, en el departamento judicial de Quilmes (ubicado en Hipólito Irigoyen 475), de la mano de la jueza Carolina Migrone y la fiscal Roxana Karina Giménez. En tanto que los tres acusados de la causa son una parte de los responsables de la empresa.

Sin embargo, la jueza Migrone volvió a suspender el juicio, según informaron desde la campaña Justicia por Mechi Cantero: «con mucha tristeza e impotencia les queríamos informar que por decisión del juzgado el inicio del juicio nuevamente fue suspendido hasta nuevo aviso. Según nos informan, sin aún presentarnos ninguna prueba contundente, es que Antonio Alberto López, quién es uno de los tres imputados en la causa, ‘se encontraría internado en terapia intensiva’. Es por esto la decisión de la justicia de seguir postergando toda una lucha de años a cuatro días de su inicio», expresaron desde el espacio.

«Una vez más, nos encontramos con otra piedra en nuestro camino, obligándonos a estar al pendiente de la evolución de uno de los responsables del asesinato laboral de Brian – remarcan desde la campaña – La justicia tendrá sus normas, pero nosotros tenemos voz, así que una vez más hay que hacernos escuchar. Este 24 se cumplen tres años y siete meses de lo sucedido y el juicio se ha suspendido dos veces. ¡Basta! Porque acá los que siguen ganando tiempo son los responsables. Este martes 24 de mayo estaremos igualmente movilizándonos desde la estación de Quilmes hasta el juzgado a las 10″, anunciaron.

Asimismo, expresaron: «agradecemos su apoyo y les pedimos que nos acompañen. Desde el día uno tuvimos trabas, pero nada va a impedir que logremos la justicia que venimos exigiendo todo este tiempo. Estamos pidiendo justicia por un chico que tenía 23 años cuando negreros lo usaron hasta terminar con su vida. No fue justo. Esto tampoco. La vida va a hacer lo que tenga que hacer con cada uno, pero hoy nosotros nos tenemos que encargar de que en esta tierra la justicia haga lo que le corresponde. Parar con todo esto. Hay responsables: ¡que paguen!», finaliza el comunicado.

Brian Emanuel «Mechi» Cantero, un joven de 23 años, perdió su vida el 24 de octubre de 2018 en la fábrica papelera Sein y Cía del partido bonaerense de Florencio Varela, cuando lo mandaron a realizar una tarea de engrasamiento de una máquina que no estaba apta para su funcionamiento, además de que no había recibido la capacitación técnica adecuada y la empresa no contaba con las normas mínimas de seguridad e higiene. De esa manera, su nombre pasó a engrosar los registros de asesinatos laborales en Argentina.

Desde ese momento, se conformó una campaña multisectorial, integrada por familiares, amigos, amigas y compañeros de Brian, para exigir justicia y castigo para sus responsables, que apeló insistentemente a realizar movilizaciones, gracias a las cuales lograron que se cambie la carátula de la causa – en la cual están implicados tres responsables de la fábrica – por la de «homicidio culposo». 

Mechi comenzó a desempeñarse en Sein y Cía como tercerizado y en negro, y trabajaba en turnos de más de 12 horas por solo $600 de jornal, muchísimo menos que lo que cobra un trabajador de planta, aunque los salarios de estos tampoco alcanzan a la canasta familiar. Realizaba tareas de ayudante de mantenimiento. Entre sus labores estaba pintar, destapar cañerías y, en los últimos tiempos, estaba aprendiendo a soldar, algo que lo ponía muy contento.

Desde Sein comenzaron a presionarlo para que haga la tarea de engrasador. Mechi, con miedo a perder el trabajo, ya que era uno de los pocos ingresos que tenía su familia, no le quedó otra alternativa que acceder.

Diez años antes, en la misma empresa, había perdido la vida el trabajador papelero Pedro Gómez, quien cayó en una fosa. Al igual en el caso de Mechi, la empresa intentó desligarse de los hechos con el mismo argumento. En palabras del jefe de planta, Antonio Alberto López, ambos «se encontraban en lugares donde no tenían que estar», cargando la responsabilidad sobre los trabajadores fallecidos, víctimas de la presión, negligencia y abandono empresarial.

Además, Brian fue una víctima más del fraude del trabajo tercerizado, que las empresas – con el aval de los sindicatos y del Estado – utilizan para rebajar el costo laboral y dividir al colectivo de trabajadores. Ramon «Archy» Fuentes regentea estas «agencias» en la zona sur y fue quien contrató a Brian para que trabaje en Sein. Antes, había «colocado» a Mechi en la cristalería Rigolleau, pero como lo obligaban a trabajar en los techos sin elementos de seguridad, el joven pidió su traslado a otra empresa.

Su nuevo destino resultó Sein, donde finalmente perdió su vida.

La línea 60 de colectivos es una de las más emblemáticas de la zona Metropolitana por la cantidad de pasajeros que transporta y por la tradición de lucha de sus trabajadores. Su Cuerpo de Delegados es uno de los más combativos del sector de transporte y del sindicalismo argentino en general. Entrevistamos a Santiago Menconi, uno de sus delegados. Por Contrahegemonía Web.

C. H.: ¿Cómo surge el proceso de organización y lucha en tu sector/sindicato? ¿Qué aspectos y formas de organización de esas luchas te parecen relevantes?

Santiago Menconi: El proceso de lucha en la línea 60 surge alrededor del año 2000 y se termina de cristalizar esa experiencia en el año 2005, a través de la organización que promovió Hugo Schvartzman, un compañero que fue delegado y falleció hace algunos años. Entiendo que la principal virtud que tuvo Hugo en aquel momento fue armar una agrupación clandestina frente a la oposición y a la dirección de la Unión Tranviaria Automotor, la UTA, que es el sindicato del sector. Rescato de ese tipo de organización en primer lugar, el carácter clandestino, ellos trabajaban con células. Yo me sumé recién en 2007, había entrado en 2005 y había reuniones de agrupación donde se votaba a mano alzada, donde se llevaba libro de actas, donde se habían formado comisiones como la de prensa, la de fondo de lucha, la de comida. Habíamos hecho de un grupo de trabajadores una organización, esa creo que fue la principal virtud del cuerpo de delegados de la línea 60 y de la Agrupación “Al Volante”. Después por supuesto también resaltar el carácter asambleario de las decisiones donde todos los compañeros de base, participen o no de la agrupación, podían votar las medidas y los pasos a seguir en cada lucha, además del carácter de las internas abiertas, que es un método de elección. Nosotros cada dos años, que son las elecciones de delegados, votamos en una elección interna entre los miembros de la agrupación quienes van a ser los representantes del próximo cuerpo de delegados y esa lista va a competir contra la lista del oficialismo, contra la lista de algunas de las burocracias.

C. H.: Uno de los problemas actuales de la clase trabajadora es la gran fragmentación, tanto en la organización en los sectores de base como de manera más estructural, ¿Cómo lo abordaron en sus procesos de luchas?

Santiago Menconi: La fragmentación de la clase trabajadora entiendo está en un punto bastante duro, la estamos viendo no solamente a nivel de clase organizada en general, sino también por sectores. Nosotros en su momento logramos encarar la construcción de una organización interlíneas, buscamos no solamente la organización de los trabajadores de la línea 60, sino nos dimos a la política de salir a organizar a las otras líneas del sector. En primer lugar, porque entendemos que mientras más seamos, más fuerza se hace y en segundo lugar, porque entendimos que si no exportábamos el modelo de organización sindical de la línea 60 íbamos a desaparecer. En todas las medidas siempre apostamos a la solidaridad de clase buscando el apoyo de otros sectores y apoyando también las luchas de otros sectores. Esto se expresó en experiencias como la Coordinadora Obrera de la Zona Norte, donde están las y los compañeros del Suteba Tigre, compañeros de FATE, compañeros de distintas zonas, de PRAXAIR que vienen dando la pelea en la zona norte. También tuvimos una experiencia de organización similar en Capital Federal y también participamos, no tan orgánicamente, de distintas experiencias de coordinación en la Zona Sur. Entiendo que la unión de los trabajadores por sector y la unión de los trabajadores de distintas ramas es la salida a los planes de lucha que nos queremos dar de ahora en adelante.

C. H.:¿Cómo les impactó la pandemia? ¿Hubo cambios en las condiciones de trabajo que permanecen en la actualidad?

Santiago Menconi: La pandemia impactó de lleno en la línea 60, en primer lugar porque fuimos declarados servicio esencial. Nosotros, trabajadores de la línea 60 como los trabajadores del transporte, no dejamos nunca de trabajar, de prestar servicios. Tuvimos que dar una pelea bastante grande haciendo zooms y asambleas al aire libre manteniendo el distanciamiento social y pudimos votar un protocolo de seguridad e higiene en el cual marcamos varios puntos que luego de una lucha muy grande fueron aprobados por el Ministerio de Transporte como protocolos del transporte en general. Por ejemplo, nosotros votamos en primer lugar la anulación de la puerta delantera, que los pasajeros entren por la puerta trasera, la colocación del plástico cristal, hicimos los comités de desinfección en la línea 60, donde los compañeros que tenían otras tareas eran votados en asamblea y asignados para cumplir con esas tareas de desinfección de los colectivos. Fue una tarea muy dura porque a medida que iban pasando los meses, iban cambiando los protocolos y teníamos que hacer campañas públicas, no sólo para que se garanticen las condiciones de higiene y seguridad dentro de la 60 y en el resto del transporte, sino también para ser incluidos en el Plan de Vacunación como trabajadores esenciales, que es una conquista que no logramos. Fuimos vacunados finalmente por rango etario como el resto de la población, pero fue una lucha muy fuerte de organización donde se vio la participación de las y los trabajadores de la línea 60 para poder encarar los protocolos de salud y seguridad.

C. H.:¿Cómo caracterizarías las centrales de trabajadores con relación a estas luchas desde abajo, con las patronales y/o con el gobierno? ¿Qué transformaciones tendría que haber en estas estructuras con los actuales escenarios del mundo del trabajo?

Santiago Menconi: Respondo a título personal. Caracterizo de la peor manera a la Central de los Trabajadores, por lo general terminan siendo cadena de transmisión de las exigencias de las patronales y terminan siendo cómplices. Caso puntual, caso concreto, las paritarias donde siempre discuten solamente salario que termina acordando salarios a la baja, no discuten nunca esto que hablábamos recién de las condiciones de salud y seguridad como por ejemplo, la pandemia, o los asesinatos laborales. En Argentina entendemos que está falleciendo, de acuerdo al último relevamiento del espacio Basta de Asesinatos Laborales, un trabajador en su puesto laboral cada 7 horas y las Centrales Sindicales, ni lo gremios que tienen la competencia de regular cómo trabajamos, lo hacen, jamás discuten condiciones de salud y seguridad. Además de esto, no suelen obrar a favor de las y los trabajadores, esos organismos tendrían que funcionar y ponerse a disposición de la clase trabajadora en su conjunto, no lo están haciendo. Consideramos que tiene que haber una recuperación de los trabajadores de esos espacios de poder como son las Centrales Sindicales, ponerlas a disposición de las bases con métodos asamblearios y verdaderamente democráticos para que los afiliados sean quienes decidan el futuro de cada lucha y de cada organización sindical. Entendemos que son organismos cerrados, que no hay participación de las bases de cada sector y que debería cambiar eso, por supuesto. Creo que una de las expresiones más fuertes de eso se vio en el descontento en la marcha del 2017, cuando algunos sectores sindicales coparon el palco de la CGT con el reclamo: “poné la fecha”. Creo que eso traduce el sentir de la clase en general.

C.H.: En este contexto de crisis económica internacional y nacional, con el agregado del reciente acuerdo con el FMI, ¿qué escenarios ves de posible resistencia para la clase trabajadora y sectores populares?

Santiago Menconi: Nosotros, como trabajadores del transporte frente al acuerdo con el FMI, fuimos unos de los primeros materialmente perjudicados, ya que a los pocos días del anuncio del acuerdo con el FMI se anunció la quita de subsidios al transporte y por supuesto, las patronales el primer ajuste lo hacen sobre los trabajadores y sobre el público usuario en temas de servicios. Entendemos que tenemos un contexto muy complicado, donde está habiendo despidos en muchísimas líneas, nos está costando muchísimo organizarnos adentro y también salir a coordinar las peleas. Es un escenario, la verdad, que en algún punto nos obliga a dar peleas a la defensiva cuando deberíamos estar peleando por mejoras en las condiciones económicas nuestras y también de salud y seguridad, como otras reivindicaciones y que al ser trabajadores del transporte con un sector que está plenamente subsidiado, las patronales utilizan esos subsidios para quitar el servicio, para no brindar buenos servicios al público usuario y además de eso para empezar a despedir trabajadores como lo están haciendo las empresas a lo largo y ancho del país. Entendemos que tenemos que salir a enfrentar esto porque están en juego nuestros puestos laborales y está en juego un derecho básico como es el derecho al transporte.

Fuente: https://contrahegemoniaweb.com.ar/2022/05/13/la-union-de-los-trabajadores-por-sector-y-la-union-de-distintas-ramas-es-la-salida-a-los-planes-de-lucha-entrevista-a-santiago-menconi-delegado-linea-60/

Asamblea en Entre Ríos Crushing, Gualeguaychú. Foto: Federación Aceitera y Desmotadora.

Entrevista a Daniel Yofra, secretario general de la Federación Aceitera y Desmotadora, quien afirma: «Es mentira que la gente no quiere más paro. Hay 50% de pobres porque no paran nunca. A mí me parece bueno que cualquier gremio se anime a concientizar, a empezar a decir que hay que luchar, que hay que pelear, independientemente de quien esté en el gobierno. Yo cuando voy a pelear no me fijo quién está, sino en la necesidad que tiene mi compañero y la necesidad que tuve yo durante un montón de años en este gremio.» Asimismo asevera: «En los ’60, los ’70, los dirigentes no querían ser parte de un espacio político. Los políticos iban a buscar a los sindicalistas. Hoy nosotros mendigamos un espacio político creyendo que, desde una banca de diputado, una banca de senador, vamos a lograr cambiar la realidad del movimiento. Y cada vez estamos peor.» Por Juan Pablo Casiello / ContrahegemoniaWeb.

Entrevista realizada para ContrahegemoniaWeb por Juan Pablo Casiello (AMSAFE) a Daniel Yofra, secretario general de la combativa y democrática Federación que agrupa a lxs trabajadorxs aceiteros.

Juan Pablo Casiello: ¿Cómo ves hoy a la situación de la clase trabajadora en Argentina?

Daniel Yofra: Los resultados están a la vista, un 50% de pobreza, de trabajadores pobres. Creo que hay varios índices por el cual uno podría analizar por qué sigue habiendo tanta pobreza. Yo voy a hablar desde el lado sindical que es lo que más sé, porque del lado político sería más fácil echar culpas, que son evidentes.

Después de 40 años de democracia no nos han devuelto lo que nos robaron los militares y no hemos podido construir esa generación de grandes dirigentes que teníamos antes de los militares y de la Triple A.

O yo la veo muy fácil cuáles son los cambios que hay que hacer dentro del sindicalismo, o los otros dirigentes están distraídos con respecto de qué es lo que hay que hacer para empoderar al movimiento obrero. La huelga para nosotros es una herramienta que nos ha dado buenos resultados. Hubo casos en que no logramos resultados tan favorables, como por ejemplo algunos cierres de planta o algunos despidos que hubo en algunas empresas importantes, pero nunca dejamos de lado la huelga. Si vos hablas de huelga en un ambiente dirigencial nacional es como raro, todos somos solidarios apoyando a otras organizaciones que tienen problemas, pero me parece que hay que ir un poco más para allá, me parece que ahí está el nudo de la cuestión, porque a la hora de parar, todos piensan que no se puede, que no es el momento. Parece que nunca es el momento para la huelga y estamos en un momento en el que el capitalismo está mucho más fuerte que en otros años. Culturalmente dejaron de ser los brutos que lo único que querían era plata y metían a los milicos cuando algo los perjudicaba. Hoy nos ganan las elecciones los empresarios. Hay identificados, políticos empresarios que entran en la política para hacer negocios, como Cambiemos, pero hay otros que están diseminados en los distintos partidos y que tienen sus intereses, de hecho, cada vez que hay una votación en contra de los trabajadores, si la clase trabajadora no se moviliza, la votan sin ningún tipo de vergüenza.

El movimiento obrero tiene una necesidad de representatividad muy grande, hablo en general, está claro que hay lugares donde se moviliza mucho. Rosario es uno de los lugares más militantes de todo el país, pero no hay una movilización política, una movilización cultural que pueda pensar enfrentarse a las patronales y al gobierno, porque ese es otro dilema, cuando en el país hay un gobierno peronista es muy difícil movilizar, salvo que haga las cosas muy mal como las está haciendo este gobierno, que puedan decir ‘no podemos aguantar más esta situación’. Cada vez hay más pobreza, cada vez la guita alcanza menos, pero después vos tenés la CGT que es el paraguas, a mi criterio, el más grande que tenemos, que cierra un salario por debajo de la línea de la pobreza.

JPC: En tu mirada, vos me contabas bastante que conocías el mundo sindical en Buenos Aires con sus particularidades, la CGT, la mayoría de los sindicatos, pensemos los sindicatos más burocráticos, ¿sirven hoy? ¿Se puede decir que son deformadamente una herramienta para la clase? ¿Qué mirada global te animás a hacer de eso?

DF: Si es una herramienta, está mal utilizada. Para mí no es una herramienta. De por sí, si no hay democracia dentro de una organización es muy difícil que sea una herramienta útil para los trabajadores y en la CGT no lo hay. Si la decisión depende de un tipo como (Armando) Cavalieri, que creo que debe ser del gremio con más afiliados en todo el país, y porque tiene más congresales -porque el estatuto de la CGT dice que votan los congresales- toma una decisión contraria a la de otras diez organizaciones que no llegan ni al 50% de los afiliados que tiene Cavalieri, por darte un ejemplo, si esas diez organizaciones que tienen un impacto económico en el país y que pondrían de rodillas a cualquier gobierno y a cualquier capitalismo, no tienen peso en una decisión gremial en favor de los trabajadores, quiere decir que va a ser muy difícil si no se reforma eso, si no se les da lugar como una herramienta dentro de la CGT. Porque la CGT, si juntara 10 o 15 gremios que tienen impacto económico, que manejan más del 50% de la economía del país o entrada de divisas al país y se ponen al frente de todo el movimiento obrero, para mejores salarios, para que los maestros no tengan que andar padeciendo un salario de hambre, para que los empleados de la salud no sigan padeciendo lo que padecieron en la pandemia. Esa herramienta, si la utilizas independientemente del gobierno que esté, porque eso también es otra, porque lo que comentaba antes, si hay un gobierno peronista, es muy difícil. Esta CGT tiene la excusa de decir, es un gobierno afín al gremialismo, no le hagamos el juego a la derecha, como si defender a los trabajadores sería hacerle el juego a la derecha. Un poco eso es lo que nos dicen a nosotros, los aceiteros. En el 2015 cuando hicimos 25 días de huelga, el kirchnerismo nos planteó que nosotros estábamos en complot con las empresas para favorecer a Cambiemos. Una locura, nosotros estábamos parando a las empresas en la mejor época de la agroindustria, donde más productos salen, donde más divisas entran en el país. Realmente tienen una ceguera política de cómo defender a los trabajadores, no lo pueden entender, incluso tipos que vienen de la época más fuerte si se quiere política y culturalmente de la Argentina, donde había una conciencia de clase totalmente diferente a la que hay hoy. A mí me gustaría que haya una CGT estratégica, no una GCT obsecuente como la que hay. Hay casos diferentes, pero son minoría, Pablo Moyano, Omar Plaini, Paco Manrique, que es de SMATA, que son tipos que tienen bien a sus trabajadores y que tienen una fuerza que tranquilamente la CGT la podría utilizar.

JPC: También me parece en estos gremios que nombrabas recién, camiones y SMATA, me parece que hay una definición política de esos dirigentes de usar la fuerza para garantizar buenos salarios para su gremio, que no es poca cosa, pero también no cuestionar la cuestiones más de fondo

DY: Estoy totalmente de acuerdo en eso, incluso eso lo planteaba yo, que participo del Frente Sindical.

JPC: ¿Qué es el Frente Sindical?

DY: El Frente Sindical para un Modelo Nacional, donde están camioneros, Smata, canillitas, ahora se incorporaron otras corrientes, como la Corriente Federal, con otros dirigentes, no porque se haya disuelto ese espacio, sino porque confluyen en éste como para hacerlo más grande. Por lo que te decía anteriormente, ven al paro como una alternativa muy lejos. La vez pasada se planteó, a UATRE no le dan la certificación, tiene 500.000 trabajadores, más allá de las distintas opiniones que podamos tener de cómo representan a sus trabajadores, el gobierno no les da la certificación de autoridades. Hicieron un Congreso, echaron al tesorero y al adjunto por malversación de fondos y el gobierno no le da la certificación de autoridad. La certificación de autoridad no solamente te sirve para sentarte a discutir con los patrones, sino para la obra social, quedan sin salud, sin embargo, no se la dan. ¿Cómo la veo yo para solucionar ese problema? Ese, como muchos problemas que tienen las organizaciones, parar. El capitalismo se mueve con plata y el gobierno se mueve con plata, ¿qué le vas a ir a decir al gobierno? Che, denle la certificación, si en 48 horas vos no le solucionas eso, que es una pelotudez, vas a tener un quilombo con todos.

JPC: Empezar a mostrar un poquito de poder desde la clase, desde los sindicatos

DY: ¿Cómo ve la dirigencia sindical a la política? Ellos creen que no vamos a cambiar la situación si no nos metemos en política. Yo no lo pienso así. Yo creo que nosotros tenemos que resolver como resolvimos nosotros las herramientas de los ‘70, para elevar el salario y un montón de reivindicaciones. Y los dirigentes en ese momento no querían ser parte de un espacio político. Los políticos iban a buscar a los sindicalistas, hoy nosotros mendigamos un espacio político creyendo que, desde una banca de diputado, una banca de senador, vamos a lograr cambiar la realidad del movimiento. Y cada vez estamos peor. Creo que tenemos que empoderar al movimiento obrero y la única manera de empoderarlo es con huelga, no hay otra cosa.

JPC: Está bien, pero para ir a la cuestión de la política, que es un debate muy importante y difícil. Comparto absolutamente que no se trata de mendigar una banca, estamos de acuerdo, pero tampoco veo que la solución sea ‘nosotros construimos fuertes estructuras sindicales y con eso lo presionamos a ustedes que gobiernan’. No creo que sea el camino, podría ser un paso, pero me parece que tenemos el desafío de pensar cómo construimos una alternativa política de la clase, algo hay que pensar en eso, no puede ser que gobiernen siempre ellos.

DY: Está bien, ¿pero por qué crees que los políticos hacen y deshacen lo que quieren con el movimiento obrero? Porque no hay fuerza y la fuerza no sale de la nada, hay una construcción. Para tomar, como ejemplos, Amsafe de Rosario y Aceiteros a nivel nacional, por darte dos ejemplos nada más, que paran. Se suma uno, se suma camioneros, se suma petroquímicos, se suman todos los gremios importantes y paremos. Paremos una vez y otra vez y tengamos un movimiento fuerte de obreros. Tenemos entonces dos alternativas. Nos vienen a buscar y nos proponen un espacio político o armamos nosotros un espacio político que represente la necesidad de todos los trabajadores. Entonces, yo creo que tras 40 años de democracia seguimos insistiendo que el camino es estar dentro de un partido político para poder cambiar la situación, y el movimiento obrero está completamente abatido porque los dirigentes están pensando en sacarse una foto con un político.

Foto: Federación Aceitera y Desmotadora.

JPC: ¿Cuáles serían para vos las virtudes de ustedes como un modelo sindical distinto? Lo que fue la expresión de Aceiteros Rosario en primer lugar y lo que es hoy la Federación. Son claramente un sindicalismo distinto. Si tuvieras que precisar un poco, describir los rasgos fundamentales, ¿cuál ubicarías?

DY: Cuando yo empecé de secretario general en la Federación, nunca había sido secretario general en la filial de Rosario (yo pertenezco a Rosario) y llegué a secretario general sin proponérmelo, no era que yo tenía un proyecto y que iba a cambiar el gremialismo. Empecé a hacer todas las cosas que yo pensaba cuando era trabajador, obviamente, tenés que salir a lo loco. Me rodeé de asesores, de compañeros, empezamos a practicar la democracia sindical que antes no se hacía, hicimos un plenario histórico en el 2010 que nunca se había hecho de delegados, empezamos a hacer elecciones de delegados en todas las fábricas y empezamos por ahí. El que nos ve de afuera dice, le falta esto, le falta meterse en política y es verdad eso, pero es una verdad que yo conceptualmente lo pienso así, yo no quiero que la Federación se vaya para un partido, o que la Federación tome decisiones de acuerdo a lo que el partido le dice. Cuando a vos te eligen delegado los compañeros no te preguntan si sos peronista, si sos radical o si sos de izquierda, vos los defendés a los trabajadores. Veo algunos sindicatos que se dicen combativos y clasistas que hacen lo que les dice el partido. Por ahí a mí me gustaría juntarme con ellos en una movilización, pero se van para otro lado. Nosotros venimos de muchos años sin hacer absolutamente nada, la Federación estuvo 40 0 50 años sin hacer nada, al contrario, todo lo que hacían los dirigentes era para perjudicar a los trabajadores. Me parece que, en ese sentido, la diferencia que hacemos con el resto es que desde el trabajador hasta el máximo dirigente de la Federación pensamos todos en un mismo sentido. Obviamente hay gente que piensa distinto, hay otros que quieren incorporar algo y dicen a ustedes le falta esto, bueno, incorporémoslo, no es una decisión mía no hacerlo, por ahí no me doy cuenta, por ahí creo que la prioridad es sostener un salario que nosotros tenemos. Porque nosotros tuvimos un salario peor que el de ustedes en los ‘90, que eso muchos no lo saben, creen que siempre cobramos bien. Yo entré en el año ‘92 a Dreyfus. Hasta el 2004 me cagué de hambre mientras Dreyfus estaba en elevación permanente. Entonces hubo un cambio de actitud, lo conocimos a Horacio Zamboni[i], yo tenía la lava adentro permanentemente en movimiento y en un momento explotó. Me rodeé de toda esa gente, tengo la posibilidad de que ustedes hayan sido, más allá de que somos bastantes contemporáneos, de que hayan sido mis maestros en su momento, en los ‘90 cuando estaba todo muy mal para los trabajadores en el menemismo, tuve la suerte de conocer a un grupo de dirigentes como vos, como el Tero, como Daniela, como muchos dirigentes que aprendí mucho de ellos, obviamente que estoy en otra actividad, pero conozco dirigentes que son mucho mejores que yo, mucho más preparados. Si vos estuvieras en Aceiteros, capaz que sería mejor, pelearías por el mismo salario como lo peleas con Amsafe sin tener en contra a la sociedad como la tienen ustedes, sin tener en contra al gobierno, como lo tienen ustedes todos los años. Lo que nosotros hicimos es sindicalismo de los 60, de los 70, con la diferencia que yo no me considero un Tosco.

JPC: Vamos a pensar en un gremio de la actividad privada, de la producción, de industriales, ¿se podría replicar el modelo de ustedes? Para pensar, la UOM, si se ubicara en las lógicas combativas de ustedes, de recuperar la huelga, la democracia sindical, ¿se podría replicar el modelo de aceiteros? ¿Podrían tener los salarios que tienen ustedes por ejemplo?

DY: Tranquilamente, ellos hasta los ‘80 eran el faro del movimiento obrero, la UOM, incluso con dirigentes burócratas como lo era Vandor. He ido a dar algunas charlas a la UOM de Villa, tengo mis raíces ahí por mi viejo, por mi tío, y realmente me apena estar en un ambiente donde el 75% son contratistas, en donde tienen dos salarios, uno de pobre y uno bueno, porque el salario de la rama 21, o 17, no sé cómo los distinguen, son dos convenios distintos para un mismo trabajo. Pero tienen que pensar que tienen que recuperar la herramienta de los ‘60 y los ‘70 que es la huelga. Si vos vas a hacer cualquier pedido que sea y no tenés la huelga como herramienta detrás, que es como una espada que tiene el luchador, es muy difícil conseguirlo. Es mentira que la gente no quiere más paro. Hay 50 por ciento de pobres porque no paran nunca. A mí me parece bueno que cualquier gremio se anime a concientizar, a empezar a decir que hay que luchar, que hay que pelear, independientemente de quien esté en el gobierno. Yo cuando voy a pelear no me fijo quién está, sino en la necesidad que tiene mi compañero y la necesidad que tuve yo durante un montón de años en este gremio, no tengo ningún compromiso, eso me libera de muchas cosas. Me beneficia el hecho de que yo me siento con cualquier político al frente y no me viene a decir “yo a vos te di este subsidio o nosotros hicimos esto por vos”, no me dieron absolutamente nada, nunca, ni yo tampoco lo fui a buscar. Me parece que nos tenemos que organizar, está claro que no es fácil. Los paros se trabajan y si vos no tenés una decisión de paro, vas a estar toda la vida trabajándolo. Nosotros lo laburamos, pero cuando decidimos parar por primera vez no lo habíamos laburado, teníamos que parar, no teníamos otra chance, más abajo de lo que estábamos no íbamos a estar, pero fuimos a la huelga, teníamos una determinación. Cuando fue la revisión salarial de agosto de 2020 fuimos al paro, 21 días de huelga, porque si hubiesen dicho (no me acuerdo cuánto pedíamos en ese momento), les damos una recomposición así, después escalonada, pero ni eso, cero me dijeron y les respondimos con la huelga, porque no había chance, no es que no habíamos hablado. Hay que cambiar la metodología me dijeron, ustedes siempre quieren adelantarse. Y nosotros no queremos adelantarnos a la inflación, lo que pedimos es lo que da el valor del salario mínimo vital y móvil. Eso es lo que hace falta en este país. Porque el tema es que vos estés convencido. Si la gente no sabe cuánto tiene que cobrar es muy difícil que pueda pelear. La inflación para un salario como el metalúrgico, que cobra 60, 70 lucas, no le sirve para nada, mantiene el nivel de pobreza que tuvo hace un año atrás. Si encima que ya tengo un salario de hambre, vos me lo das dentro de 12 meses, la inflación para atrás, esos 12 meses vos perdiste poder adquisitivo permanentemente.

JPC: ¿Vos ves algún proceso de renovación de algo o pareciera que está todo fijo?

DY: Hasta que no haya democracia sindical no va a haber renovación, se van a morir y van a dejar herederos, son todos por herencia los cargos.

Foto: Federación Aceitera y Desmotadora.

JPC: Vos contaste lo del 2004, yo recuerdo que empezó un proceso de renovación en algunos sindicatos, de comisiones internas que se renovaban con otra gente, hoy no tenemos ese proceso.

DY: No, hoy no hay ese proceso, donde no hay democracia sindical es todo muy forzado, muy traumático. Hubo renovación acá en Rosario, en Bahía Blanca, en Córdoba. Donde podemos implementar la democracia sindical hay forma de recambio, más que nada con los delegados que vienen a los plenarios y ven que hay otras posibilidades de hacer sindicalismo bueno.

A mí me preguntaban unos periodistas hace un año atrás, cuando fue la renovación de la CGT, por qué yo no iba a la CGT. En primer lugar, porque no me involucré nunca para la rosca de la CGT, porque mi función de dirigente sindical es hacer algo para los trabajadores y después vemos la rosca. Y segundo, que no hay democracia sindical. Si el resultado de los que dirigen la CGT sale de una pieza de cuatro por cuatro es muy difícil traer dirigentes. ¿Cómo hace la selección argentina? Vos traes los mejores jugadores de cada club y los que han respondido y los que han tenido mejores resultados. Bueno, la CGT no funciona así, porque no se modifican los estatutos para que todos los trabajadores puedan elegir una comisión directiva. En la selección algunos son los que van a los laterales, otros son los que arman el juego, en la CGT no tenemos de eso, vos no sabes quienes son los más fuertes, quienes son los más débiles, generalmente la conducen los tipos que no quieren ir a la huelga. Entonces, dentro de la CGT tenés que tener en un lugar central al núcleo de industrias que le aportan al gobierno las divisas y decir, yo tengo esta herramienta. ¿Qué diría yo si fuera de un gremio como mercantiles? Yo le diría al gobierno, 15 gremios tengo acá dispuestos a pararte mañana, ¿me vas a decir que los maestros no se van a adherir al movimiento de esas 15 organizaciones e industrias? ¿los mercantiles no van a salir a decir peleemos por un salario mínimo de 153.000 pesos, que es lo que se necesita? Sentémonos a discutir porqué no se puede dar, ¿Por qué no lo puede dar la UIA? Que lo justifiquen, que pongan la balanza arriba de la mesa. ¿Qué implica que los trabajadores ganen bien y que los empresarios ganen menos? Y sí, esa es la pelea y la estrategia si yo tuviera la capacidad de juntar a esos gremios que la CGT tiene. La CGT hace una convocatoria y junta 600.000 personas en la 9 de julio, los políticos se tienen que encerrar en un estadio para demostrar que hay mucha gente. Y en un estadio más de 30.000, 40.000 personas no meten. Entonces, la CGT sigue teniendo ese poder latente de estructura. Dentro del Frente Sindical hay compañeros que son grandes sindicalistas y les dieron la secretaría de deporte y están armando un torneo de fútbol mientras hay 60% de pobres. Hay cosas que yo no las comprendo, no las entiendo. Para mí sería fácil ir a la secretaria de deporte y armar un torneo si yo tengo a mis trabajadores bien, por ahí no pensamos en forma orgánica para todos los trabajadores. No somos Brasil, no somos Colombia, donde los sicarios matan a trescientos dirigentes que pelean por año, tenemos una cierta libertad en el país, tenemos una libertad de movilización, de huelga, que no la tienen otros países. Ahora, si no hacemos absolutamente nada nos la van a quitar. Hoy quitarle el poder de huelga al movimiento obrero a través de la CGT es como sacarle un caramelo a un chico. No avanzaron contra la reforma laboral porque hubo sectores que se empezaron a movilizar, pero la CGT estaba acordando y en la práctica se da en muchos lugares la reforma laboral.

JPC: Contame un poquito esto de la preocupación y la práctica que vienen llevando en aceiteros de lo que vos hablas de laburo cultural hacia la base del gremio, ¿cuál es un poco la idea que se plantean ustedes en ese punto

D.Y: nosotros necesitamos como dirigentes y como trabajadores gente que nos ayude a pensar, así piensen diferente, como para nosotros poder sacar una idea, decir esta es la que nos conviene a nosotros, la que creemos que es más importante para que este movimiento sea cultural y no solamente económico, como para que esto prosiga y no venga un dirigente el día de mañana y diga no se puede conseguir. Y la base la tenemos con los delegados, las delegadas. Los cimientos son ellos, donde la estructura de la Federación que es la entidad más grande de nuestro sector se respalda a la hora de enfrentar a dos monstruos que son el capitalismo y los gobernantes, que tiran más para la patronal que para los trabajadores. Y dijimos, veamos un abanico de charlas y quién nos puede ayudar a pensar. Hacemos un plenario por año, ahora vamos a hacer dos por año. Plenario de delegados. Creo que en total hay 120 delegados en todo el país

JPC: ¿Y les está faltando avanzar en algunos lados? ¿O tienen más o menos cubierto el mapa?

DY: Hay lugares que ni siquiera podemos entrar como sindicato, como federación. La reforma del estatuto que hicimos en el 2017, aparte de hacer las elecciones por voto directo, también pusimos de que si hay lugares que no eligen delegados, la Federación tiene la facultad de ir a hacer elecciones de delegados. La Aceitera General Deheza (AGD) es una fábrica en una sociedad bastante particular para poder concientizar a la gente. En el 2009 fuimos a hacer una asamblea en la puerta de la fábrica, el clima que había en el pueblo cuando hicimos la caravana, nos puteaban de todos lados, creo que no nos cagaron a palo porque éramos un montón. La sociedad no quiere al sindicalismo, porque son muy obsecuentes de las patronales. Uno estaba sentado en la vereda y nos dice “muchachos yo trabajo en General Deheza y apretaron a todos para que no vayan, así que tenemos miedo”. Allí nunca se paró, es terrible. El movimiento nuestro es muy fuerte, entonces nosotros no nos andamos ocultando y es verdad, ellos reciben el mismo sueldo que nosotros sin parar, no paran ellos. Paramos nosotros, aparte agarran un micrófono y lo dicen en un congreso, antes los puteaban, dicen: “nosotros no tenemos necesidad de parar porque a nosotros la fábrica nos da igual el aumento”. Yo entiendo que tengan temor.

JPC: Gremio de varones el de ustedes fundamentalmente, igual hay alguna presencia de compañeras, tienen delegadas: ¿Tienen una política especial con el tema de género?

DY: Nosotros vamos obteniendo resultados no en general, no a nivel nacional, pero sí puntualmente, como hicimos todo. El salario arrancó en Rosario, la distinción de categoría arrancó en Rosario, el tema del turno arrancó en Rosario, el tema de la igualdad de género dentro de la fábrica lo estamos haciendo en Aceitera Dreyfus que, por ejemplo, efectivas tiene 7, 8 mujeres. Nosotros hicimos una vez un acta que las mujeres tenían que tener prioridad a la hora de ascender. Después hay que ponerlo en práctica, nosotros tenemos un artículo dentro del convenio de que se prohíben los contratistas, pero si no lo seguís, la peleas, no lo cumplen. Tenemos una secretaria general, fui a hablar para que fuera secretaria general, era secretaria del patrón la chica que es secretaria general de Esperanza. Otra de Urquía es delegada ya en Alejandro Roca (Córdoba), hay una chica en comisión directiva de Rosario que está en la Federación también, es mecánica en Cargill. Y se van incorporando, pero el tema es que no hay mujeres trabajando, no es que no tenemos la decisión de incorporarlas. Hay otra chica más de Capital Federal, revisadora de cuenta, está dentro de la Federación. El tema es que no tenemos mujeres dentro de la fábrica, hay muy pocas mujeres. Y también tenemos el rechazo de los compañeros trabajadores. Hay ciertas situaciones que son más odiosas que otras para la idiosincrasia de los trabajadores. Nosotros tenemos un ejemplo que funciona, Dreyfus, donde se acostumbraron a trabajar con mujeres. Una vez fui a discutir a la empresa Dánica, de Lavallol, donde había un grupo de administrativas que las querían llevar al Tigre, a donde habían trasladado las oficinas. Eran 20 mujeres, tenían 2 horas de viaje y les digo, las tienen que poner aquí adentro, el gerente me dice no, que va a ser un cogedero. Le digo vos debes tener hijas, no creo que pensés que se la cogen en el lugar de laburo. Entonces yo pienso, Dreyfus, y luego lo llevamos a nivel nacional y lo metimos en el convenio. Vimos que el comité mixto funciona para la fábrica. Es un proceso que cuando vos no tenés mujeres y tenés que hablar de beneficios para las mujeres es duro que se entienda, entonces tenemos que ir haciendo cosas que en la práctica se puedan dar y después plasmarlo para exigirlo en otros lugares. Es difícil exigirlo porque tenés en contra a los mismos laburantes. A mí me gustaría que las pibas que están en Dreyfus arranquen en Comisión directiva. Pero mi columna vertebral dentro de la organización es el salario, la seguridad e higiene dentro de toda la fábrica, la eliminación del sistema de contratistas, después vendrá el tema de género, tratar de equiparar las mujeres dentro de la fábrica, pero no tengo esa prioridad. No me voy a ocupar de eso porque además sé que tengo una sociedad machista y no va para eso, por más que lo diga yo, al contrario, me van a putear de todos lados, por eso tengo que ir despacio.

JPC: ¿Es más complicado ser delegado que estar en comisión directiva?

DY: El delegado es el que más corre. El delegado está todo el día ahí poniendo la cara y es el representante directo de los trabajadores, tiene mucho más poder que el de la comisión directiva, que incluso el de la Federación. Lo que pasa es que no leen la ley de asociaciones sindicales, ahí está lo que tienen que hacer, es parte de las facultades que tienen. Me parece que hay cambios culturales que son más resistidos que otros. ¿Quién se va a negar a pelear por un salario? Pero a ceder espacios históricos cuesta más.

Tuve doce años para construir dentro de una fábrica, donde 20 éramos los aceiteros y 50 eran los empleados de comercio, ninguno paraba, los únicos que paraban éramos nosotros, me costó bancarme hasta humillaciones dentro de la fábrica porque era el único sindicalista, pero me la banqué y cuando llegó el momento, no la deje pasar. Era fin de semana larga de Pascua, nos querían matar los camioneros, vino el del Ministerio de Trabajo a levantar la huelga y quiso dictar la conciliación obligatoria. Le digo ‘no, hasta mañana a las cinco de la mañana que venga el resto de los muchachos, recién ahí vamos a hacer una asamblea y vamos a terminar ahí, no antes’.

[i] Horacio Zamboni, abogado laboralista y militante político y social. Propugnaba la lucha por el Salario Mínimo Vital y Móvil, la democracia pobrera, la asamblea en fábrica, la salud y seguridad laboral, el derecho de huelga como garantía de defensa de todos los derechos y la conciencia de clase como guía y horizonte

Fuente: Contrahegemonía web

A 150 pesos el kilo de pan

Cooperativas y organizaciones sociales nucleadas en el Frente Barrial de la CTA de los Trabajadores realizarán este lunes un «panazo nacional» contra los «monopolios molineros», ante el alza del precio de los productos derivados de la harina.

La protesta comenzará a las 10 en la estación de trenes de Retiro, donde se venderá el kilo de pan a 150 pesos, con la presencia del secretario general de la CTA y diputado del Frente de Todos (FdT) Hugo Yasky.

«Los cuatro vivos que quieren enriquecerse a costa del hambre de las familias argentinas quieren esconder la harina para exportarla ‘libremente’. Por eso rechazan la conformación de un fideicomiso», denunció el Frente Barrial de la CTA a través de un comunicado.

En el documento se aseveró que «para los sectores populares es imprescindible desligar el precio interno de los alimentos básicos del precio internacional, y eso sólo es posible con la intervención decidida del Estado con todo el peso de la ley».

«No podemos esperar nada de la voluntad de las clases dominantes. Primero es necesario cuidar el pan de nuestra mesa y luego favorecer las exportaciones», concluyó la organización en su convocatoria.

La central ratificó en su congreso la protesta de mañana contra las políticas impuestas por el organismo internacional. Será la primera protesta nacional en el gobierno de Alberto Fernández.

La dirigencia de la CTA Autónoma ratificó la convocatoria a un paro nacional para este martes con movilizaciones en todo el país en rechazo a «la intervención del FMI en la política monetaria del país». La medida de fuerza fue resuelta en el Congreso Ordinario Nacional de la central, realizado a inicios de mes con la participación de referentes gremiales de las distintas secciones que componen la organización. Será el primer nacional durante la gestión de Alberto Fernández.

«No aceptaremos un cogobierno con el FMI«, sostuvo Ricardo Peidro, secretario general de la CTA Autónoma, durante el Congreso de la central donde se definió la medida de fuerza. La protesta fue ratificada en las últimas horas bajo el lema «Fuera FMI de la Argentina».

Los gremios de la central protagonizarán movilizaciones en distintas provincias del país, pero la concentración más importante tendrá lugar en la Ciudad de Buenos Aires con una marcha hacia el Cabildo.

Los trabajadores fueron convocados a concentrar a partir del mediodía en Avenida de Mayo y 9 de Julio. La acción sindical cuenta con el respaldo de organizaciones sociales y piqueteras, como la CCC, FETERA, UTT, Frente Popular Darío Santillán, Partido Piquetero, Unidad Popular, Partido Comunista, Proyecto Sur, entre otras.

El paro fue aprobado por más de 600 congresales reunidos el pasado 7 de mayo en Congreso Nacional. «La estafa que han promovido Macri y el Fondo Monetario Internacional comprometen seriamente las posibilidades de desarrollo productivo del país», señaló Hugo «Cachorro» Godoy, secretario adjunto de la CTA Autónoma.

En esa línea, la secretaria adjunta de la entidad sindical, Claudia Baigorria, remarcó: «La deuda es con nosotras, es con el Pueblo, que la paguen los que la fugaron».

Entre abril y marzo, la CTA Autónoma participó de varias iniciativas en rechazo al acuerdo por el pago de la deuda y los «condicionamientos que impone el FMI, provocando un deterioro del salario y las condiciones de vida de trabajadores y trabajadoras».

«Panazo» de la otra CTA

Por su parte, la CTA de los Trabajadores, junto a cooperativas y organizaciones sociales nucleadas en su Frente Barrial realizaban este lunes un «panazo nacional» contra los «monopolios molineros», ante el alza del precio de los productos derivados de la harina.

«Los cuatro vivos que quieren enriquecerse a costa del hambre de las familias argentinas quieren esconder la harina para exportarla ‘libremente’. Por eso rechazan la conformación de un fideicomiso», denunció el Frente Barrial de la CTA a través de un comunicado.

En el documento se aseveró que «para los sectores populares es imprescindible desligar el precio interno de los alimentos básicos del precio internacional, y eso sólo es posible con la intervención decidida del Estado con todo el peso de la ley».

«No podemos esperar nada de la voluntad de las clases dominantes. Primero es necesario cuidar el pan de nuestra mesa y luego favorecer las exportaciones», concluyó la organización en su convocatoria.

El último informe de la UNCUYO sostiene que, hasta marzo, los salarios registrados cayeron el uno por ciento, mientras que los informales lo hicieron en cinco puntos. 

La caída del uno por ciento en el poder adquisitivo de los salarios privados registrados, que se extiende al cinco por ciento entre los informales, prácticamente borra la tenue recuperación del 1,6 por ciento en el promedio general que se había dado durante los primeros dos años del actual Gobierno. De esta forma, los ingresos laborales se sitúan en el mismo nivel en el que se encontraban antes de que la alianza Cambiemos arribará a un acuerdo con el FMI, es decir un 19,7 por ciento por debajo del último trimestre de 2017.

El dato se vincula con las críticas efectuadas por la vicepresidente Cristina Kirchner a la gestión del Ejecutivo, cuyas políticas efectivas propiciaron un aumento de las exportaciones en detrimento del consumo privado, un elemento contrario al propulsado por los gobiernos kirchneristas, que privilegiaban para el crecimiento de la economía el mercado interno por medio de políticas favorables a la suba real de salarios y jubilaciones.

De hecho, de acuerdo al Centro CIFRA de la CTA, la incidencia en la demanda agregada del consumo privado en 2021, de 61,8 por ciento, fue la menor del siglo XXI, incluso por debajo de la gran crisis de 2001, pues en 2002 la incidencia del consumo en la demanda fue del 61,9 por ciento. Asimismo, este centro de estudios plantea que el consumo privado cayó de forma ininterrumpida entre 2018 y 2020.

El cuadro se liga también a las últimas discusiones vinculadas a las subas de las retenciones, solicitadas públicamente por el Secretario de Comercio Roberto Feletti  y otros funcionarios y economistas que se desempeñaron bajo el Gobierno de Cristina Kirchner, pero rechazadas por el ministro de Economía Martín Guzman y el ministro de Agricultura Julián Dominguez. Sucede que un aumento de las mismas desacoplaría más profundamente el precio de los alimentos locales de su cotización en el exterior, con lo cual reducirían la pérdida de poder adquisitivo del salario experimentada hasta el momento.

Al mismo tiempo, esta modificación en las retenciones podría generar menos saldos exportables y restaría el ingreso de dólares, ampliamente necesarios para el Gobierno en su objetivo de sostener el crecimiento del empleo en el marco de una industria local ampliamente dependiente de insumos importados, aunque también en su política de facilitarle a los grupos económicos el pago de sus deudas en dólares, -recibieron 19.762 dólares a precio oficial entre 2020 y 2021-, y de cumplir asimismo con su compromiso con el FMI de acumular 5.800 millones de dólares durante el presente año.

De hecho, la orientación exportadora del actual Gobierno quedó evidenciada en 2021, cuando la suba de las mismas en la demanda general, del 16,6 por ciento del PBI en 2020 al 18,3 por ciento, contrastó con la caída del consumo privado, que fue del 63,5 por ciento del PBI en 2020 y del 61,6 en 2021.

Si bien en esto tuvo que ver el efecto de la suba en los precios internacionales de los productos de exportación, no menos real es que el Gobierno eligió mantener el nivel de retenciones, las cuales se encuentran actualmente entre un 30 y 33 por ciento para la soja, 12 por ciento para el trigo y maíz y 7 por ciento para el girasol, es decir en todos los casos por debajo de los valores en los que finalizó el gobierno de CFK, cuando las retenciones a la soja eran del 35 por ciento, de 32 para el girasol, 28 para el trigo y 25 para el maíz.

De la misma forma, en lo que va del primer trimestre de 2022 las exportaciones alcanzaron un record de 19.352 millones, producto que, a causa de la guerra, las materias primas mantuvieron su ciclo ascendente al subir otro 28 por ciento de promedio, mientras que, como lo demostró la UNCUYO, el salario privado registrado e informal continuó cayendo.

Luego de un cierre de semana con apoyo plena a la gestión de Alberto Fernández en un acto de la UOCRA, la CGT impulsa una masiva marcha contra los empresarios por la alta inflación, que tendría un piso del 5% para este mes.

Se estima que los sectores más duros de la central sindical reclamen la medida en la próxima reunión del consejo directivo de la central obrera y consigan acompañamiento.

De esa manera, dos de los secretarios generales de la CGT como Pablo Moyano (Camioneros) y Carlos Acuña (empleados de estaciones de servicio) junto a Gerardo Martínez (Uocra) buscarán enviarles un mensaje a los dueños y ejecutivos de empresas por la escalada de precios.

Moyano advirtió que «se está analizando una gran movilización para reclamar la baja de inflación a los grandes generadores» y adelantó que «no se descarta movilizar a un lugar simbólico del empresariado argentino».

En ese sentido, planteó que no hay «solidaridad» de parte de los empresarios y remarcó que existe «un crecimiento importante de la economía pero no se ve reflejado por la inflación».

Mientras continúan los conflictos en cuatro provincias y el Gobierno nacional sigue sin cumplir su promesa de establecer una paritaria nacional para los trabajadores del sector, la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa) se propone para este martes una jornada de protesta a nivel nacional para exigir mejoras salariales urgentes.

“Marchamos por la victoria de las provincias en lucha, por la Paritaria Nacional de Salud, por el ingreso inicial de $140.000 para las y los trabajadores de la salud, por el fin del trabajo precario, y por la reapertura de las negociaciones salariales en todas las jurisdicciones”, señalaron desde el Consejo Ejecutivo Nacional de Fesprosa.

El cronograma de actividades será el siguiente: -AMBA: A las 12 Acto frente al Policlínico Docente. A las 12.30 Acto de apoyo a ASSPUR en Casa de Río Negro. A las 13 marcha central a Plaza Mayo. -RIO NEGRO: Paro provincial de ASSPUR con movilizaciones locales y regionales. -LA RIOJA: Paro provincial de APROSLAR junto a la Multisectorial. Actos y movilizaciones locales en Capital, Chilecito y Chamical. -CHACO: Paro provincial y movilización de APSTACH. -NEUQUÉN: Paro provincial y movilización a las 10.30 al monumento a San Martín y la Legislatura. -CATAMARCA: Paro provincial y concentración a las 9.30 en el Hospital de Niños. -SANTA FE: Concentración a las 10 en Plaza del Soldado. -ROSARIO: A las 10.30 Concentración en La Rioja y Sarmiento; y marcha a la sede de Gobernación. -RECONQUISTA: A las 9.30 Radio abierta frente al Hospital. -CÓRDOBA: A las 11 Acto en el Cabildo. -CHUBUT: Retención de tareas y asambleas hospitalarias. -TIERRA DEL FUEGO: Asambleas en Ushuaia, Tolhuin y Río Grande.

Docentes universitarios y preuniversitarios de todo el país profundizan el plan de lucha convocados por la Conadu Histórica por recuperación salarial con 48 horas de paro en la semana que comienza.

Los docentes de las universidades nacionales reclaman la reapertura paritaria para lograr un ajuste a sus salarios. “En el 2022 se firmó una paritaria del 41% en cuatro cuotas, por eso en su momento nuestra federación la rechazó ya que era obvio que se iba a profundizar el deterioro salarial”, aclararon y remarcaron: “Desde diciembre 2015, acumulamos una pérdida de un 27% respecto de la inflación”.

Desde AGD UBA y Conadu Histórica exigen que no haya salarios por debajo de la línea de pobreza ni continuar con docentes sin salario, los llamados ad honorem. “Hoy un docente diplomado, a cargo de cursos, por 20 horas de trabajo cobra $50.000”, denunciaron a horas de la medida.

También reclaman que a las jubilaciones docentes, que sólo se ajustan dos veces por año: en marzo y septiembre, se les aplique cada aumento salarial en el mismo mes que a los trabajadores activos.

You must be logged in to post a comment Login